GTu Garantía

Las reglas, sin letra chica

Términos y condiciones del servicio · Última actualización: 15 de octubre de 2026

Quién responde

Responsable
NEXECO S.A.S.
Qué es
Una sociedad por acciones simplificada: la empresa que opera Tu Garantía
Domicilio
Bogotá D.C., Colombia
NIT
901.908.512-6
Dirección
Av. Calle 90 # 84-09, Bogotá D.C.
Correo
nexecobancaplata@gmail.com
Teléfono
+57 324 537 4784
Para hablar con nosotros
El chat de la app, desde tu cuenta. Si no tienes cuenta o no puedes entrar: en la pantalla de entrar de la app toca «Olvidé mi contraseña», déjanos tu celular y escribe en la nota qué necesitas; te escribimos.

1. Qué es Tu Garantía y qué no es

Tu Garantía es un servicio de crédito de NEXECO S.A.S., una sociedad por acciones simplificada con domicilio en Bogotá D.C. Sus datos están en el recuadro «Quién responde», arriba. Prestamos recursos propios a personas.

Los créditos que recibiste antes del 15 de octubre de 2026 no cambian: siguen con quien te los prestó y con las mismas condiciones. Si eso cambiara algún día, te lo avisamos por escrito antes.

No somos un banco. No estamos vigilados por la Superintendencia Financiera, no captamos dinero del público, no recibimos ahorros ni depósitos, y no somos una cooperativa. Si alguien te ofrece "invertir" o "depositar" en Tu Garantía, no somos nosotros.

Al usar la app y pedir un crédito aceptas estas reglas. Léelas: están escritas para que se entiendan de una sola pasada.

2. Quién puede ser socio

  • Ser mayor de edad, con cédula de ciudadanía, cédula de extranjería o pasaporte.
  • Registrarte en la app. El registro es abierto: no necesitas invitación ni ningún código. Tú eliges tu contraseña.
  • Darnos los datos que el registro marca como obligatorios, entre ellos tu correo electrónico. Cuáles son y para qué sirven está en la política de datos personales.

Abrir tu cuenta no es tener un crédito aprobado: cada solicitud la revisamos (punto 8).

Tu cuenta es tuya y no se presta. Entras con tu celular y tu contraseña; cuídala como cuidas la clave de tu banco. Si la olvidas, desde la pantalla de entrar nos dejas un recado y te ayudamos a recuperarla.

3. Cada crédito tiene sus propias condiciones

Aquí no hay un precio de lista ni un plan igual para todos: cada persona necesita algo distinto, y cada crédito se ofrece por separado.

  1. Tú pides lo que necesitas: cuánto, y para cuándo quieres pagarlo. La calculadora de la app te deja armarlo antes de pedir.
  2. Nosotros lo revisamos y te mandamos una propuesta. Puede ser lo que pediste, o algo distinto: otro monto, otras fechas.
  3. La propuesta trae completas «Las condiciones de este crédito»: cuánto recibes, en qué fecha o fechas pagas, cuánto pagas en total, cuánto es el costo en pesos, qué pasa si te atrasas, qué garantía te deja y cómo se paga.
  4. Las lees y decides. Si no las aceptas, no hay crédito y no debes nada. Si las aceptas en la app, marcas que las leíste y guardamos una copia tal como las viste, con la fecha y la hora. Solo después te entregamos el dinero.

Esas condiciones son las de tu crédito y no cambian después: ni por tu historial, ni por el monto, ni porque cambien estas reglas (punto 11).

No cobramos nada que no esté en esas condiciones: ni cuotas de manejo, ni seguros, ni estudio de crédito, ni papeleo.

La calculadora es para armar lo que quieres pedir. No es una oferta ni una aprobación: lo que vale es la propuesta que te mandamos y tú aceptas.

4. Qué pasa si te atrasas

Si llega la fecha de pago de tu crédito y no pagas, por cada día de atraso se causa un recargo sobre lo que debes. En «Las condiciones de este crédito», las que aceptas antes de recibir la plata, está escrito en pesos por día y como máximo, y nunca pasa de la tasa de mora más alta que permite la ley: si la ley baja ese tope, tu recargo baja con él.

El recargo se puede negociar. Si te atrasaste, escríbenos cuanto antes: miramos tu caso y buscamos juntos una salida que te sirva —un acuerdo de pago, una fecha nueva, una prórroga o un ajuste del recargo—. Estamos para dar soluciones, no para ahogarte. No te prometemos un descuento fijo, porque cada caso se mira aparte, y lo que acordemos te lo confirmamos por escrito.
Y algo que aquí no pasa, y queremos que quede por escrito: atrasarte no te expulsa. La garantía que ya construiste no se borra jamás — y como tu nivel es el tamaño de tu garantía, atrasarte tampoco te lo baja: pagar tarde nunca resta. Puedes volver a pedir aunque vengas de un atraso.

El costo que pagas te suma la misma garantía lo pagues en fecha o tarde. Lo que cambia es cuánto pagas: el recargo por los días de atraso es plata que solo existe porque la fecha ya había pasado, y en los créditos que pidas desde el 27 de septiembre de 2026 no se te vuelve garantía. Está explicado en el punto 6 y conviene leerlo hoy, no el día que te toque.

Si abonas una parte y no todo

Puedes abonar lo que tengas el día que lo tengas: siempre te conviene y nunca te sube lo que debes. Tu abono baja el capital, y desde ese día el recargo corre sobre el capital que quedó, no sobre el que había. No te cobramos recargo sobre plata que ya nos devolviste.

Pero lo que ya se causó no se deshace: el costo del crédito y los días de atraso que ya corrieron no bajan porque abones al capital. El costo se causó completo el día que recibiste el dinero, y cada día de atraso se causó sobre el capital que estuvo debido ese día.

Un ejemplo: te prestamos $100.000, te atrasas y un día abonas $60.000. Desde ese día el recargo corre sobre los $40.000 que quedan, no sobre los $100.000. Los días que ya habían corrido sobre los $100.000 se quedan como estaban.

Si fuera al revés —si recalculáramos todo el recargo sobre lo que quedó—, abonar el último día borraría hacia atrás semanas de atraso. Sería cobrarle al que abonó desde el principio lo que le regalamos al que abonó al final.

Si pasan 90 días sin que hagas ni un solo abono, la cuenta queda suspendida y tu garantía se congela — no se pierde, se queda esperándote. Vuelves a abonar y se descongela.

5. La prórroga y el plan de pagos

Si llega tu fecha de pago y no alcanzas a cubrir todo, tienes dos salidas y las dos son normales:

  • Prórroga: pagas el costo de ese periodo —más el recargo que se haya causado hasta ese día, si venías atrasado— y el capital pasa a una nueva fecha de pago. Puedes encadenar hasta dos prórrogas por crédito, sin importar tu nivel.
  • Plan de pagos: cuando se te acaban las prórrogas, lo que debes se reparte en tres pagos, con un costo reducido sobre lo que falte.

Cuánto cuesta cada una te lo decimos en pesos antes de pactarla. Las dos te suman garantía, y nunca te vamos a cobrar por pedir una prórroga: pagas el costo del tiempo que estás comprando, nada más.

Lo que te suma es el costo que pagas en ellas. Si el día que pides la prórroga, o el día que entras al plan, ya venías atrasado, el recargo de esos días lo pagas aparte y, en los créditos pedidos desde el 27 de septiembre de 2026, no se te vuelve garantía. La prórroga te compra tiempo, que es para lo que está. Está explicado completo en el punto 6, y conviene que lo leas antes de necesitarlo.

6. La garantía: qué es y qué no es

La garantía es tu historial convertido en número. Cada vez que pagas el costo de un crédito, una parte de ese costo se te vuelve garantía, lo hayas pagado en fecha o tarde.

Con un ejemplo de $100.000: si el costo de tu crédito es de $100.000 y lo pagas, tu garantía sube $80.000. Si el crédito está respaldado con tu garantía ganada —el préstamo con garantía—, suma menos: $20.000 por cada $100.000 de costo, y $10.000 si lo pagaste tarde.

Esto cambió en septiembre de 2026, y a tu favor. Hasta el 23 de septiembre, por cada $100.000 de costo te sumaban $75.000 pagando en fecha y $37.500 pagando tarde, y un crédito que se atrasaba sumaba menos hasta terminarlo. Desde esa fecha son $80.000 siempre, también en los créditos que ya tenías: tu garantía subió sola con la misma historia.

Y la garantía es tu cupo, uno a uno: no se multiplica por nada. Está en el punto 7.

El recargo por atraso no se vuelve garantía

Esto tienes que saberlo antes de atrasarte, no después. En los créditos que pidas desde el 27 de septiembre de 2026, el recargo que pagas por los días de atraso no te suma garantía: ni cuando saldas, ni cuando lo pagas con una prórroga, ni en el plan de pagos. Lo que te suma es el costo, siempre.

Te contamos la razón entera: el recargo no es un precio, es lo que cuesta haberte pasado de la fecha. Si también se volviera garantía, atrasarte te dejaría más garantía que pagar a tiempo. Míralo con $100.000: si el costo de tu crédito es de $100.000 y lo pagas en fecha, tu garantía sube $80.000. Si te atrasaras y pagaras además $100.000 de recargo, y ese recargo también sumara, subiría $160.000: el doble, por haberte atrasado. La app te estaría enseñando que atrasarse rinde más que pagar. No queremos enseñarte eso.

Y recuerda que el recargo se puede negociar (punto 4): si te atrasaste, háblanos antes de que crezca. Estamos para dar soluciones.

Los créditos que pediste antes del 27 de septiembre de 2026 siguen con su regla, la del día en que los pediste (punto 11): su recargo te sigue sumando $37.500 por cada $100.000, hasta que los termines.

Y nada de lo que ya ganaste se toca. La garantía que ya te dejaron tus pagos —también la que te dejaron los recargos que pagaste— es tuya, y ningún cambio de estas reglas la baja.

La que te prestamos nosotros

Al abrir tu cuenta te prestamos hasta $100.000 de garantía, según los datos que nos des, para que puedas arrancar sin historial. Cada dato que entregas te sube esa cifra; con todos completos llegas a los $100.000 exactos.

Y si traes gente, te sumamos $5.000 por cada persona que invites, desde el momento en que esa persona pague un crédito. Antes de eso no suma nada, y no hay límite de cuántas puedes traer.

Esos dos —lo de tus datos y lo de tus referidos— son garantía prestada: te la pusimos nosotros. Cuenta para tu cupo y para nada más. La garantía ganada es la que salió de tus pagos, y es la única que puede respaldar un préstamo con garantía.

Esto es lo más importante de toda esta página: la garantía NO es dinero tuyo. No es un ahorro, no es un depósito, no es una inversión y no se puede retirar. Es un puntaje que dice cuánto has pagado, y sirve para dos cosas: ser tu cupo, y respaldar un préstamo con garantía. Nadie te va a entregar esa plata en efectivo, porque esa plata no existe como plata: existe como historial.

Mientras tengas un préstamo con garantía abierto, esa parte de tu garantía queda comprometida y no cuenta para tu cupo. Al terminar de pagarlo se libera.

7. Tu cupo y tu nivel

Tu cupo es tu garantía, uno a uno. No la multiplicamos por ningún factor y tu nivel no la mueve. Si tu garantía dice $132.250, tu cupo es $132.250. Puedes pedir más que tu cupo: lo revisamos y te respondemos con una propuesta.

Esto cambió el 5 de agosto de 2026. Hasta ese día el cupo era tu garantía multiplicada por un factor que dependía de tu nivel, y esa tabla de factores ya no existe. Lo hicimos para no prestarte más de lo que respaldas, y te lo decimos sin adornos: si ya eras socio, desde esa fecha tu cupo es más bajo que el que veías antes. Lo que no se toca es nada de lo que ya tenías: tu garantía sigue completa —ni un peso de lo que ganaste se borra— y los créditos que ya te entregamos se rigen por las reglas del día en que los pediste (punto 11).

Tu nivel es el tamaño de tu garantía (desde el 2 de septiembre de 2026). La escala va doblando: hierro (hasta $200.000), aluminio (desde $200.000), bronce (desde $400.000), plata (desde $800.000), oro (desde $1.600.000), platino (desde $3.200.000), diamante (desde $6.400.000), Materia Oscura PRO (desde $12.800.000) y misterio (desde $25.000.000). No decide cuánto puedes pedir ni cuántas prórrogas tienes —todos tienen dos (punto 5)—: es el nombre de lo que llevas construido.

El nivel sube cuando tu garantía sube, y baja si ella baja — cosa que en la práctica casi no pasa, porque pagar nunca resta.

Por alta que llegue a estar tu garantía, el cupo no pasa de $20.000.000. Y el monto mínimo de un crédito es de $50.000, con una excepción a tu favor: si tu cupo todavía es menor que eso, puedes pedir hasta tu cupo. El mínimo nunca te deja sin poder pedir nada.

8. Nosotros decidimos si te prestamos

Abrir tu cuenta o tener cupo no es lo mismo que tener el crédito aprobado. Cada solicitud la revisamos, y podemos aprobarla como la pediste, proponerte otra cosa, o no aprobarla. Si no te la aprobamos te decimos por qué.

Lo que vale es la propuesta que te mandamos con sus condiciones, y solo cuando tú la aceptas (punto 3).

9. Cómo te contactamos

Te escribimos por WhatsApp al número que nos diste para recordarte tus pagos, avisarte de vencimientos y contarte lo que llevas construido. Y por correo, cuando haya algo que dejar por escrito —por ejemplo, las condiciones de un crédito que aceptaste—: ese correo lo manda una persona de nuestro equipo.

Si te atrasas, gestionamos el cobro respetando la Ley 2300 de 2023: en los horarios que fija la ley, sin acosarte, sin gritarte y sin contarle tu deuda a nadie. Puedes pedirnos que ajustemos el horario o el canal y lo respetamos.

A tus referencias no las llamamos para cobrarte —la ley no lo permite— y nunca les contamos nada de tu crédito.

10. Si te quieres retirar

Puedes dejar de ser socio cuando quieras, siempre que no tengas deudas pendientes. Nos escribes por el chat de la app y cerramos tu cuenta.

Tus datos se manejan como dice la política de datos personales: puedes pedir que los borremos y lo hacemos, salvo lo que la ley nos obligue a conservar.

Al cerrar la cuenta, la garantía construida se pierde, porque es un historial y no un saldo. Si vuelves más adelante, empiezas de nuevo.

11. Si cambiamos estas reglas

Podemos cambiarlas. Cuando lo hagamos, publicamos la versión nueva en esta página con su fecha y te avisamos dentro de la app o por WhatsApp antes de que rija.

Los créditos que ya tienes no cambian. Un crédito se rige por las reglas que estaban vigentes el día que lo pediste y por las condiciones que aceptaste. Un cambio nunca te sube el costo de algo que ya te entregamos.
Lo que cambió el 15 de octubre de 2026:
  • Los créditos nuevos los presta NEXECO S.A.S. (recuadro «Quién responde»); los que ya tenías no cambian (punto 1).
  • El registro es abierto y entras con tu celular y tu contraseña: ya no hay códigos.
  • Estos términos ya no fijan un precio ni un plazo igual para todos: cada crédito trae sus propias condiciones, que aceptas antes de recibir el dinero (punto 3).
  • El recargo por atraso viene en pesos en esas condiciones, nunca pasa del máximo legal y se puede negociar (punto 4).

Estos términos se rigen por las leyes de la República de Colombia. Cualquier diferencia intentamos resolverla hablando; si no se puede, resuelven los jueces colombianos.